Entrenamiento en pareja: 3 claves para progresar en equipo.

Entrenamiento en pareja: 3 claves para progresar en equipo.

¡Hola mis Orlanders! Los entrenamientos en grupo, molan. Sentir la energía de otras personas, sentir que tu esfuerzo va en la misma sintonía que otras personas, que sabes que estás realizando el mismo movimiento y lo sientes. Incluso en una esfera inferior, cuando conocemos a alguien dentro de ese grupo (como pasa dentro de la Comunidad Orlander) os conocéis, encontráis puntos en común, y decidís quedar.

Entrenar con tu pareja, o el término que prefieras, es genial. Pero también puede lastrar tu evolución, y el crecimiento de la otra persona, si no conseguís enfocarlo de un modo correcto, donde la selección de ejercicios sea equilibrada y adecuada a cada objetivo.

1º Clave: comienza por un entrenamiento al aire libre.

Es la manera menos intrusiva y la más ideal para comenzar a entrenar con una persona con la que no tienes costumbre de entrenamiento. El hecho de no tener material, de no depender de la disponibilidad de máquinas o espacio, os da libertad para experimentar, descubrir qué os gusta, y qué no, en equipo.

Actividades tipo cardio, clases al aire libre, o incluso calistenia, son seguras dado que se realizan al aire libre, y hay un elemento igualador: la ausencia de material. En ocasiones cuando entrenamos con otra persona (especialmente si nos gusta) nuestro ego puede jugarnos una mala pasada añadiendo un peso poco realista, llegando al punto del sobreentreno o incluso una lesión.

Además, entrenar al aire libre en solitario, es un entorno menos incisivo, donde no tienes que cruzar miradas con otras personas, y puedes dedicarte

2º Clave: probablemente tendréis objetivos diferentes, pero…

No hay por qué sacrificar tu plan de entrenamiento para entrenar con otra persona. Pero es algo que ocurre a menudo, el hecho de adaptar ejercicios para poder estar al lado de la otra persona. Hacerlo de manera puntual no tiene por qué ser un inconveniente si coincide con tus objetivos, pero debes ser honesto/a y verificar que esto es así.

En los casos donde vuestros objetivos no coinciden, siempre puedes ampliar tu programación, añadiendo un día extra para entrenar con esa persona. Puedes utilizar ese día para realizar lo que le toque a tu pareja, o consultar con tu entrenador para mejorar tu programación actual. Incluso dedicarlo para pulir tus puntos débiles, es una buena estrategia para optimizar el tiempo en pareja, pero en ningún caso, nunca alteres tu programación por otra persona, ni alteres la programación de nadie. Juega y complementa, no restes.

A la hora de entrenar en un gimnasio con material, entrenar con peso libre es la mejor opción. Si eres amigo/a de las máquinas, no es la mejor opción, aunque siempre os podéis turnar. Es una oportunidad para corregir técnica, para animaros, y sin duda, para generar adherencia a la vida sana, haciéndola divertida con compañía.

3º Clave: escoge bien a tu pareja, y sé inclusivo/a.

Lo óptimo, y lo que siempre se recomienda en el resto de blogs heteronormativos, es que escojas a una persona con nivel similar. Esto se suele decir, porque se piensa que estando en estados de forma similar, es como mejor se puede progresar.

No entiendo este motivo, tiene sentido en el caso de que quieras a alguien que sea tu spotter (pueda controlar el peso en caso de forzarte al máximo) pero pienso que no es lo óptimo. Pienso que no deberías tener en cuenta el nivel de la otra persona, mientras exista un interés mutuo. Desde mi punto de vista de entrenador personal, entrenando a personas principiantes, no dejo de aprender y progresar personalmente, no veo por qué no lo haría otra persona.

Piensa a largo plazo, y piensa que cuando dos personas están en un nivel bajo, y progresan, eso genera un vínculo único, algo que marca y que ayuda a generar adherencia a la vida sana, algo muy complicado de conseguir hoy en día.

Espero que te haya gustado mi artículo, Orlander, no dudes en enviárselo a esa persona con la que quieres entrenar en pareja ?